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Knitting Mastery
Patrones y proyectos

Primeros proyectos fáciles para tejer y aprender de verdad

Por el equipo de Knitting Mastery9 min de lectura

Un par de calcetines grises tejidos a mano, con talones y punteras rojos, sobre un piso de madera

En resumen

Empieza con un paño de cocina en punto Santa Clara, luego una bufanda en el mismo punto, después un cuello y un gorro tejidos en redondo con aguja circular, y sigue con cuadrados sencillos para una manta y unos mitones. Cada proyecto suma una o dos habilidades nuevas, como cambiar de ovillo, tejer elástico o disminuir. Unos calcetines o un suéter sencillo de arriba hacia abajo son excelentes metas siguientes.

Los mejores primeros proyectos son pequeños, planos y tolerantes, y cada uno enseña algo que el anterior no enseñaba. Sigue el orden de abajo y aprenderás las habilidades básicas del tejido de una en una, terminando algo útil en cada paso.

Cómo elegir tu primer patrón

Busca un patrón que:

  • use solo puntos derechos y revés, en punto Santa Clara (todas las vueltas al derecho) o en punto jersey (una vuelta al derecho, una al revés);
  • pida una lana de grosor medio, a menudo etiquetada como worsted o aran;
  • use una sola medida de aguja de principio a fin;
  • tenga una forma sencilla, como un cuadrado o un rectángulo, con pocos o ningún aumento o disminución para dar forma;
  • esté marcado como “principiante” o “fácil” y tenga instrucciones escritas claras.

Deja para más adelante el tejido a varios colores, las trenzas y los calados. Son muy gratificantes, pero se disfrutan más cuando lo básico ya te sale solo. Si las abreviaturas son nuevas para ti, ten abierta al lado nuestra guía sobre cómo leer un patrón de tejido.

1. Un paño de cocina o una toallita

Un pequeño cuadrado en punto Santa Clara, de unos 20 cm de lado.

Qué te enseña:

  • a montar y cerrar los puntos;
  • un punto derecho constante y relajado;
  • a contar vueltas: en punto Santa Clara, cada línea en relieve equivale a dos vueltas;
  • a mantener los bordes rectos y la cantidad de puntos constante;
  • a esconder las hebras, es decir, a ocultar las colas de lana por el revés del tejido con una aguja.

Qué necesitas:

  • un ovillo de lana de grosor medio. El algodón es lo tradicional porque es absorbente, pero la lana de oveja o el acrílico perdonan más en un primerísimo intento;
  • agujas de la medida recomendada en la etiqueta de la lana;
  • una aguja lanera, una aguja de punta roma con un ojo grande.

Cuando hayas hecho un cuadrado sencillo, prueba uno en diagonal, empezando por una esquina. Crece un punto en cada vuelta y luego vuelve a reducirse, lo que te introduce a los aumentos y disminuciones sencillos.

2. Una bufanda en punto Santa Clara

Un rectángulo largo en punto Santa Clara, por lo general de unos 15 a 20 cm de ancho.

Qué te enseña:

  • a mantener una tensión constante a lo largo de muchas vueltas. Probablemente verás que tus puntos se vuelven más parejos a medida que avanzas: eso es progreso, no un defecto;
  • a unir un ovillo nuevo;
  • a medir tu trabajo a medida que crece.

Qué necesitas:

  • lana de grosor medio o grueso, de lana de oveja o de una mezcla suave con lana; el patrón te indica cuánta;
  • agujas de la medida recomendada en la etiqueta;
  • una cinta métrica y una aguja lanera.

Cómo unir un ovillo nuevo en el borde

  1. Cuando la lana que te queda mida menos de unas cuatro veces el ancho de la bufanda, termina la vuelta en la que estás.
  2. Corta la lana vieja dejando una cola de unos 15 cm.
  3. Sostén la lana nueva dejando colgar en el borde una cola de unos 15 cm.
  4. Teje los primeros puntos de la vuelta siguiente con la lana nueva.
  5. Tira suavemente de las dos colas para ajustar el primer punto.
  6. Cuando termines la bufanda, esconde cada cola en el borde con la aguja lanera.

Evita hacer nudos en medio del tejido; con el tiempo pueden asomar por el lado del derecho.

3. Un cuello y luego un gorro, en aguja circular

Empieza con un cuello tubular, un tubo sencillo sin formas. Luego teje un gorro, que suma la forma de la coronilla.

Qué te enseñan:

  • a tejer en redondo: unir los puntos en un círculo y trabajar por vueltas, sin girar el tejido;
  • el punto jersey en redondo, que consiste en tejer todas las vueltas al derecho, sin ninguna vuelta al revés;
  • el elástico, como el 2×2 (2 derechos, 2 revés; en inglés, k2, p2), que se estira y se ajusta a la cabeza;
  • las disminuciones de la coronilla con 2 juntos al derecho (en inglés, k2tog);
  • a pasar a las agujas de doble punta o al método magic loop cuando la coronilla se va cerrando.

Qué necesitas:

  • lana de oveja o una mezcla con lana, de grosor medio, que es abrigada y elástica;
  • una aguja circular de la medida de tu lana: de 40 cm para el gorro y, para el cuello, una un poco más corta que su contorno. Algunos patrones también piden una aguja una medida más fina para el elástico;
  • para la coronilla, un juego de agujas de doble punta de la misma medida, o una circular de 80 cm o más para el magic loop;
  • un marcador de puntos para señalar el comienzo de la vuelta, y una aguja lanera.

Cómo unir en redondo sin torcer los puntos

  1. Monta la cantidad de puntos que pide el patrón.
  2. Reparte los puntos a lo largo de la aguja y el cable.
  3. Comprueba que el borde inferior del montaje mire hacia el centro del círculo en todo el recorrido, sin enroscarse alrededor del cable.
  4. Coloca un marcador de puntos en la punta de la aguja derecha.
  5. Teje el primer punto de la aguja izquierda, tirando de la lana para que quede ajustado, y sigue tejiendo la vuelta.

Para dar forma a la coronilla, un patrón de gorro disminuye en varios puntos repartidos de manera uniforme en cada vuelta de disminución, por ejemplo “*6 d, 2 juntos al derecho*, repetir hasta el final” (en inglés, “*k6, k2tog; rep from * to end”), y luego “*5 d, 2 juntos al derecho*” en la siguiente vuelta de disminución, con un punto menos entre disminuciones cada vez. Cuando quedan solo unos pocos puntos, corta la lana, pásala por los puntos restantes con la aguja lanera y tira para cerrar.

4. Cuadrados sencillos para una manta

Pequeños cuadrados, todos del mismo tamaño, que se cosen entre sí para formar una manta, o una funda de cojín si prefieres parar antes.

Qué te enseñan:

  • nuevos diseños de derecho y revés en pequeñas dosis, como el punto arroz, el elástico o el punto canasta;
  • a mantener la misma muestra, es decir, la cantidad de puntos y vueltas en 10 cm, para que todos los cuadrados salgan del mismo tamaño;
  • el bloqueo, que consiste en mojar cada cuadrado o aplicarle vapor y dejarlo secar en plano con su tamaño final;
  • a unir las piezas con una costura, por ejemplo con punto colchonero, una costura casi invisible.

Qué necesitas:

  • lana de grosor medio, toda del mismo grosor y la misma fibra para que los cuadrados combinen, y suficiente de un mismo lote para cada color;
  • un par de agujas;
  • una cinta métrica y una aguja lanera.

Cada cuadrado es un pequeño proyecto que puedes terminar en una o dos sentadas, así que una pieza grande nunca llega a abrumarte.

5. Mitones (guantes sin dedos)

Tubos cortos para las manos, con una abertura para el pulgar.

Qué te enseñan:

  • a tejer tubos pequeños con agujas de doble punta o con el método magic loop;
  • a hacer la abertura del pulgar, ya sea tejiendo de ida y vuelta unas cuantas vueltas para dejar una ranura o, en los patrones con más forma, aumentando para un escudete del pulgar (una cuña de puntos extra) con m1L y m1R;
  • a dejar puntos en espera en una hebra auxiliar (un trozo de lana sobrante) y retomarlos después;
  • a hacer un par que combine, lo que te enseña a anotar exactamente lo que hiciste la primera vez.

Qué necesitas:

  • lana de grosor ligero o medio, como DK o worsted, de lana de oveja o de una mezcla con lana;
  • agujas de doble punta o una circular larga de la medida que indique el patrón;
  • marcadores de puntos, una hebra auxiliar y una aguja lanera.

Puedes probarte los mitones mientras los tejes, lo que los convierte en una introducción amable al ajuste de las prendas.

6. Las siguientes metas: calcetines o un suéter sencillo de arriba hacia abajo

Cuando los mitones te resulten cómodos, ya puedes dar un paso más grande.

Los calcetines, en la construcción clásica desde el puño hacia abajo, te enseñan un puño en elástico, la pala del talón y el giro del talón con vueltas cortas (vueltas incompletas que forman una especie de cuenco), a levantar puntos para el escudete, a disminuir para la puntera y a cerrarla con un injerto en punto Kitchener, una unión sin costura visible. Los calcetines suelen tejerse con lana fina en agujas finas, a menudo de unos 2.25 a 2.75 mm (US 1 a 2). Un primer par en una lana más gruesa, DK o worsted, se teje más rápido y te permite aprender la construcción antes de pasar a la versión fina.

Un suéter sencillo de arriba hacia abajo, por lo general raglán (con las mangas unidas al cuerpo por líneas diagonales que van del cuello a la axila), se teje en una sola pieza desde el escote hacia abajo, casi sin costuras. Te enseña a aumentar a lo largo de las líneas del raglán, a dejar en espera los puntos de las mangas en una hebra auxiliar y a tejer el cuerpo y las mangas en redondo. Sobre todo, te enseña a elegir la talla a partir de las medidas finales y a tejer la muestra con cuidado. Como se trabaja desde arriba, puedes probártelo a medida que avanzas.

Cómo saber si ya puedes pasar al siguiente proyecto

No necesitas puntos perfectos para avanzar. Ya puedes hacerlo cuando:

  • distingues los puntos derechos (uves) de los revés (bultitos) con solo mirar tu tejido;
  • puedes contar puntos y vueltas sin perder la cuenta;
  • puedes recuperar un punto escapado o destejer unos cuantos puntos para corregir un error;
  • tu tensión es bastante pareja y tus bordes están razonablemente rectos;
  • terminaste el último proyecto, y el siguiente te parece interesante más que abrumador.

Apunta a una o dos habilidades nuevas por proyecto. Si un patrón introduce muchas técnicas nuevas a la vez, elige primero uno más sencillo o practica la técnica nueva en una pequeña muestra.

Qué aprender después

Antes de montar los puntos, elige tu lana con nuestra guía de lanas para principiantes y familiarízate con la lectura de patrones de tejido. Para proyectos completos explicados paso a paso, recorre los libros y cursos de la biblioteca.

Preguntas frecuentes

¿Qué es lo más fácil de tejer para principiantes?

Un paño de cocina o una toallita en punto Santa Clara: un pequeño cuadrado tejido solo con punto derecho. Se termina rápido y te enseña a montar puntos, tejer al derecho, contar vueltas y cerrar los puntos.

¿Una bufanda es un buen primer proyecto de tejido?

Una bufanda en punto Santa Clara es un buen primer o segundo proyecto. Como es larga, tejer antes un paño de cocina pequeño te da un resultado más rápido y más práctica antes de empezarla.

¿Cuándo puede tejer un gorro un principiante?

Cuando ya tejas al derecho y al revés con comodidad y hayas terminado uno o dos proyectos planos. Un gorro te introduce al tejido en redondo, al elástico y a las disminuciones, así que es un tercer proyecto natural.

¿Es difícil tejer calcetines si soy principiante?

Los calcetines no son difíciles, pero combinan varias técnicas: agujas finas, lana fina, un talón y una puntera cerrada con un injerto. Son una meta excelente cuando ya hayas tejido un gorro y un par de mitones.

Sigue aprendiendo