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Knitting Mastery
Básicos para principiantes

Cómo tejer el punto derecho, paso a paso

Por el equipo de Knitting Mastery8 min de lectura

Manos tejiendo una lana multicolor

En resumen

Para tejer un punto derecho, sostén con la mano izquierda la aguja que lleva los puntos y mantén la hebra de trabajo detrás. Introduce la aguja derecha por delante del primer punto, de izquierda a derecha, enrolla la lana en sentido antihorario alrededor de ella, saca el nuevo bucle hacia ti y desliza el punto viejo fuera de la aguja izquierda. Repite hasta el final de la vuelta.

El punto derecho es el punto más importante del tejido. Solo con él ya puedes hacer una bufanda, un paño de cocina o un cuadrado para una manta en punto Santa Clara. Este tutorial enseña el estilo inglés, en el que la mano derecha sostiene la hebra de trabajo y la enrolla alrededor de la aguja. Quienes tejen al estilo continental sostienen la hebra con la mano izquierda, pero el punto que forman es exactamente el mismo.

Antes de empezar

  • Monta unos 20 puntos con una lana lisa de grosor medio. Si todavía no has montado puntos, sigue primero el montaje de cola larga.
  • Sostén con la mano izquierda la aguja que lleva los puntos y con la mano derecha la aguja vacía.
  • Revisa la hebra de trabajo, la que está unida al ovillo. Debe colgar del primer punto, cerca de la punta de la aguja izquierda, detrás del tejido: en el lado que no mira hacia ti.
  • Pasa la hebra de trabajo por encima del índice derecho, para poder guiarla. Para ver formas de sostener la lana, consulta cómo tejer para principiantes.

Cómo tejer un punto derecho, paso a paso

  1. Entra. Mete la punta de la aguja derecha por delante del primer punto de la aguja izquierda, de izquierda a derecha. La aguja derecha atraviesa el bucle de delante hacia atrás, y las dos agujas se cruzan en forma de X, con la aguja derecha detrás.
  2. Enrolla. Con el índice derecho, lleva la hebra de trabajo desde atrás hacia arriba y por encima de la aguja derecha, hacia ti, de modo que caiga entre las dos agujas. Así se enrolla en sentido antihorario.
  3. Saca. Desliza la punta de la aguja derecha hacia abajo y hacia ti, de vuelta a través del punto, llevando consigo la lana enrollada. Ahora tienes un bucle nuevo en la aguja derecha.
  4. Suelta. Mueve la aguja derecha un poco hacia la derecha, para que el punto viejo se deslice fuera de la punta de la aguja izquierda. El punto nuevo queda en la aguja derecha.

Ese es un punto derecho. Repite los cuatro pasos en el punto siguiente, y en el siguiente, hasta llegar al final de la vuelta. Para recordar el orden, basta con repetir mentalmente las cuatro palabras: entra, enrolla, saca y suelta.

Cada paso, más de cerca

Introducir la aguja

Apunta al centro del bucle, no al espacio entre dos puntos. Mete la aguja derecha lo suficiente para que el bucle quede alrededor del cuerpo de la aguja, donde tiene todo su grosor, y no alrededor de la punta fina; un punto formado en la punta sale pequeño y apretado. Trabaja solo el primer punto de la aguja izquierda; los demás esperan su turno.

Enrollar la lana

En cada punto derecho, la lana parte desde atrás. Enróllala de modo que abrace la aguja sin estrujarla. Si sientes que tienes que forzar la lana para enrollarla, afloja la mano.

Sacar el bucle

Este es el momento que más cuesta al empezar, porque la lana enrollada tiende a escaparse de la aguja derecha mientras la sacas. Sostén la lana con suavidad con el índice derecho e inclina ligeramente hacia abajo la punta de la aguja derecha mientras viene hacia ti.

Soltar el punto viejo

Solo debe salir de la aguja izquierda ese punto viejo. Si sus vecinos también empiezan a deslizarse, sujétalos con el índice izquierdo mientras terminas el punto.

Cómo terminar una vuelta y girar el tejido

  1. Sigue tejiendo hasta que todos los puntos hayan pasado a la aguja derecha y la aguja izquierda quede vacía.
  2. Cuenta los puntos. Debes tener la misma cantidad que montaste.
  3. Cambia las agujas de mano: pasa la aguja llena a la mano izquierda y la vacía a la derecha. Así giras el tejido, y ahora tienes delante el otro lado.
  4. Comprueba que la hebra de trabajo cuelgue recta hacia abajo desde el primer punto, por detrás.
  5. Teje el primer punto de la nueva vuelta y continúa como antes.

Cómo reconocer un punto derecho

Visto desde el lado que tenías delante al tejerlo, cada punto derecho parece una pequeña V: dos piernas inclinadas una hacia la otra. Las uves se apilan en columnas ordenadas. Voltea el tejido y el mismo punto se ve como un pequeño bultito horizontal. Ese bultito es un punto revés: un punto derecho visto por detrás. Aprender a ver estas dos formas se llama “leer el tejido”, y así es como se detectan los errores.

En la aguja, cada punto es un bucle con una pierna delante de la aguja y otra detrás. En un punto bien hecho, la pierna derecha queda delante. Recuérdalo: te ayudará a detectar un punto retorcido más adelante.

Punto Santa Clara: todas las vueltas al derecho

Cuando tejes al derecho todos los puntos de todas las vueltas, obtienes el punto Santa Clara (también llamado punto bobo). Como giras el tejido después de cada vuelta, los dos lados acaban viéndose iguales, con líneas horizontales en relieve.

  • Cada línea en relieve representa dos vueltas. Para contar las vueltas, cuenta las líneas de un lado y multiplica por dos.
  • Queda plano. El punto Santa Clara no se enrolla, por eso es ideal para bufandas, paños de cocina y bordes.
  • Es reversible. Los dos lados se ven idénticos, así que no hay un revés que esconder.
  • Es denso y mullido. Crece a lo largo más despacio que los tejidos más lisos, así que una pieza en punto Santa Clara necesita más vueltas para alcanzar un largo determinado.

Consejos de tensión para un punto derecho parejo

La tensión es la firmeza con que se sostiene la lana mientras entra en los puntos. Una tensión pareja da puntos parejos.

  • Deja que la aguja marque el tamaño. Un punto toma el tamaño de la parte de la aguja sobre la que se forma, así que forma cada punto nuevo en el cuerpo de la aguja, no en la punta.
  • Deja que la lana corra. Sostén la hebra de trabajo con una resistencia suave y constante. Si no corre libremente entre tus dedos, afloja la mano.
  • No tires después de cada punto. Un tirón firme tras cada punto lo deja más apretado que sus vecinos.
  • Ten los puntos a mano. Con los dedos de la mano izquierda, acerca los puntos de la aguja izquierda hacia la punta, para no tener que estirarte nunca para alcanzar el siguiente.
  • Relájate. Hombros tensos, puntos tensos. Deja el tejido y descansa las manos cada vez que las sientas cansadas.

Errores comunes del punto derecho y cómo corregirlos

Enrollar la lana hacia el lado contrario

Qué pasa: la lana rodea la aguja en el sentido opuesto, en el de las agujas del reloj en lugar de en sentido antihorario. El punto se forma igual, pero queda montado al contrario en la aguja: en la vuelta siguiente, su pierna izquierda queda delante en lugar de la derecha. Si lo tejes de la forma habitual, se convierte en un punto retorcido, cuyas piernas se cruzan en la base en lugar de formar una V abierta.

Cómo corregirlo: antes de trabajar cada punto de la vuelta siguiente, échale un vistazo. Si su pierna izquierda está delante de la aguja, téjelo por la hebra de atrás: introduce la aguja derecha en la pierna que queda detrás de la aguja, en lugar de en la de delante. El punto sale sin torcer. Luego revisa cómo enrollas la lana: siempre debe pasar por encima de la aguja derecha, hacia ti.

Añadir puntos sin querer

Qué pasa: la cantidad de puntos aumenta. Las causas habituales son:

  • Al principio de la vuelta, la hebra de trabajo pasó por encima de la aguja, así que el primer punto mostraba dos bucles.
  • En medio de la vuelta, la lana se fue hacia delante entre las agujas y luego cruzó por encima de la aguja derecha al enrollar el punto siguiente. Esto añade un bucle y deja un agujerito.

Cómo corregirlo: mantén la hebra de trabajo detrás en cada punto derecho y cuenta los puntos al final de cada vuelta. Si encuentras un punto de más en la vuelta que estás tejiendo, desteje hasta llegar a él (ver más abajo). En una pieza de práctica, en cambio, puedes meter la aguja derecha en dos puntos a la vez y tejerlos como uno solo, lo que te devuelve al número correcto.

Partir la lana

Qué pasa: la mayoría de las lanas están formadas por varias hebras más finas, llamadas cabos, retorcidas juntas. Si la punta de la aguja pasa entre los cabos en lugar de atravesar el bucle entero, el punto se ve deshilachado y parte de la lana queda atrás.

Cómo corregirlo: desteje ese punto y vuelve a tejerlo. Para evitarlo, mira la punta de la aguja al introducirla, apunta al centro del bucle y elige una lana lisa y bien torcida. Las agujas con la punta un poco más redondeada también parten menos la lana.

Cómo destejer un punto derecho

Deshacer los puntos de uno en uno se llama destejer punto a punto (en inglés lo llaman tinking: knit, “tejer”, escrito al revés).

  1. Busca el punto que está justo debajo del último punto de la aguja derecha: el punto viejo a través del cual se sacó.
  2. Introduce la punta de la aguja izquierda en ese punto de abajo, de delante hacia atrás.
  3. Saca la aguja derecha del punto que está encima.
  4. Tira suavemente de la hebra de trabajo para liberar el bucle.

El punto viejo vuelve a estar en la aguja izquierda, listo para tejerse de nuevo. Repite con cada punto que necesites destejer.

Qué aprender después

Cuando el punto derecho te resulte cómodo, aprende su imagen en espejo, el punto revés. Juntos, los dos te abren la puerta al punto jersey y al elástico. Cuando tu pieza de práctica tenga el largo suficiente, cierra los puntos para terminarla con un borde limpio.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre el punto derecho y el punto Santa Clara?

El punto derecho es el movimiento que repites. El punto Santa Clara es el tejido que obtienes al tejer al derecho todos los puntos de todas las vueltas: muestra líneas horizontales en relieve en ambos lados y queda plano.

¿Hacia qué lado se enrolla la lana en el punto derecho?

En sentido antihorario: lleva la hebra de trabajo desde atrás hacia arriba y por encima de la aguja derecha, hacia ti, de modo que caiga entre las dos agujas. Si la enrollas hacia el otro lado también se forma un punto, pero queda montado al contrario en la aguja y se retuerce en la vuelta siguiente.

¿Por qué me salen puntos de más al tejer?

La causa más frecuente es llevar la hebra de trabajo hacia arriba y por encima de la aguja al empezar la vuelta, lo que hace que el primer punto parezca dos. Mantén la hebra colgando hacia abajo, detrás del tejido, y cuenta los puntos al final de cada vuelta.

¿Por qué mi tejido queda tan apretado?

Por lo general, porque cada punto se forma en la punta fina de la aguja o porque la lana se sostiene con demasiada firmeza. Desliza cada punto nuevo hacia el cuerpo de la aguja derecha, donde tiene todo su grosor, y deja que la lana corra entre tus dedos.

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